¿Quién es Inés Coronel?

Hola amigos.
Os voy a contar un poquito sobre mí, mi historia y qué hago yo por estos andurriales digitales.
Esta soy yo. Mi nombre es Inés Coronel y tengo cuarenta y tantos años 🤐.
Trabajo como administrativa en las urgencias de un hospital, estoy divorciada y tengo un hijo adolescente que es una maravilla ❤️. Un poco mono de feria pero, ¿qué le vamos a hacer? Le quiero igual 😄
Siempre me ha gustado mucho leer y formarme. Soy una auténtica devoradora de historias y disfruto aprendiendo mi cosa nueva cada día.
Y la radio, adoro la radio.
¿Cómo era mi vida antes de mi renacer?
Hasta aquí los datos demográficos. Ahora te contaré mi historia.
Como otras muchas personas, pasé por una etapa en mi vida en la que sentía que mi todo estaba en un punto muerto. ¿Lo has sentido?
La crisis, las deudas, trabajos inestables -o la falta de ellos-, la ansiedad, los problemas familiares….. Todo era como una bola de nieve de la que no podía escapar, y pensaba que el futuro que me esperaba era más de lo mismo. No podía hacer otra cosa más que resignarme.
Pero, ¿por qué iba a hacerlo? ¿Por qué resignarme? Sentía dentro de mí que la vida, …o el universo…. o el karma… — llámalo como quieras —, me debían algo. Y cada vez lo sentía con más fuerza. Era como una perqueña llama que iba cogiendo forma en mi fuero interno y que iba consumiendo mi oxígeno.
Mi hijo se iba haciendo mayor, yo estaba cada vez más sola en casa, y un día me cacé pensando:
— Esto ya está, ya tengo un trabajo más o menos estable, Jaume ya va a su aire, y yo con mi Netflix y mi paquete de pipas, soy feliz.
¿¡En serio!? ¿Con 40 años y dando ya mi vida por finiquitada?
De eso nada.
Me di cuenta de que el futuro no está escrito y que no tenía por qué conformarme. Decidí que aún tenía otra vida por la que luchar, la mía. Y tiempo más que de sobra para tomar las riendas y reescribir mi historia.
¿Cómo se forjó mi cambio?
Mi nuevo trabajo ya me permitía respirar un poco, pero seguía teniendo cuentas pendientes de mi pasado que me ahogaban.
Y recuerda que me veía a mí misma como una señora de mediana edad, sin metas y sin rumbo, y con un gran abismo de soledad que se abría ante mí.
Así pues, me planté. Auné mi pasión por aprender con la necesidad que me acuciaba, y decidí formarme en una nueva profesión digital. Esa decisión cambió mi vida. No solo me ayudó a salir del pozo en lo económico, también lo hizo en lo espiritual. Me abrió nuevas puertas, me devolvió la esperanza y me mostró un hambre nueva y feroz por comerme el mundo a bocados.
Ahora combino mi trabajo tradicional con la nueva habilidad aprendida. Al tiempo que consigo un dinero extra todos los meses, he arraigado la confianza en mí misma y le he perdido el miedo al futuro, al fracaso y al paso del tiempo.

Y ahora quiero ayudarte a ti.
¿Por qué decidí empezar Reescribe el futuro?
Sé que muchos de vosotros os habréis sentido identificados con mi historia. Sé que no estoy estoy sola en este desierto. Pero quiero que sepas que tú tampoco lo estás.
Si como yo, sientes que no hay salida, déjame decirte que no es cierto, que SIEMPRE hay luz si decides buscarla. Reescribe el futuro nace con la intención de ser ese faro ti. Te ayudaré a encontrar la formación que mejor se adapte a ti, que te ayude a transformarte y a crear tu propio camino con más claridad y menos miedo.
Y no importa cuál sea tu punto de partida. No necesariamente tienes que haber tocado fondo para anhelar un cambio. Se pueden reescribir muchos aspectos distintos del porvenir.
Aquí encontrarás guías, análisis exhaustivos y opiniones reales de todo tipo de formaciones online: desarrollo personal, inversiones, idiomas, inteligencia artificial, alimentación, salud…… lo que necesites en cada momento para alcanzar la libertad y tu mejor versión.
Tú decides qué montaña quieres escalar, yo seré tu sherpa.
Mi intención es ayudarte a tomar la mejor decisión en el momento en que sientas que necesitas un cambio de rumbo. Para que puedas reescribir tu futuro y, quien sabe, puede que incluso, hasta colorearlo
Acompáñame y reescribamos el futuro juntos.
Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido
George Eliot